top of page

Día 8 — Llena por Fuera, Vacía por Dentro

Tenía una casa junto al mar, un negocio con cincuenta empleados, más dinero del que podía gastar, y una pareja que me amaba. Por cada medida externa, había llegado. Y sin embargo, cada noche estaba aterrorizada — de perderlo todo, de ser abandonada, de que nada de eso significara nada en absoluto.

Desde afuera parecía llena, pero por dentro era un agujero negro que nada podía llenar. Esa es la gran mentira del mundo: que conseguir más te hará sentir completa. El vacío no le importa tu cuenta bancaria ni tu estado civil. No es un hueco que se llena desde afuera.

Es un olvido que se recuerda desde adentro. Por eso comencé a acostarme, mantener los ojos abiertos, y observar mis pensamientos — no para conseguir más, sino para recordar lo que ya tenía. El vacío no es un defecto. Es una invitación a recordar lo que siempre fuiste.

Entradas recientes

Ver todo
Día 55: El Retiro

Cinco días fuera de la vida ordinaria pueden mover lo que años de intentar no pudieron. Aquí está lo que realmente ocurre cuando finalmente te detienes por completo.

 
 
 

Comentarios


bottom of page