Día 1 — Esto No Es Meditación
- Bhushana Ishaya

- 3 jun
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Durante años intenté meditar como me dijeron que tenía que hacerlo. Me sentaba derecha, cerraba los ojos, intentaba vaciar mi mente. Nunca funcionó. Mi mente no paraba, sin importar cuánto lo intentara.
Entonces alguien me dijo algo que lo cambió todo: «Esto no es meditación.» Esa simple frase me liberó de años de frustración. Lo que aprendí no te pide que vacíes la mente ni que adoptes ninguna postura perfecta. Puedes hacerlo acostada en tu cama, recostada en el sofá, o sentada en cualquier silla cómoda.
Y puedes hacerlo con los ojos abiertos. Yo practico con los ojos abiertos la mayor parte del tiempo, porque actúa como un escudo — una protección viviente que impide que el estrés del mundo penetre. No estás escapando del mundo. Estás aprendiendo a estar en paz dentro de él.
La práctica es sencilla: mantén los ojos suaves y relajados, respira profundo, y simplemente observa los pensamientos en tu mente. No los juzgues. No intentes detenerlos. Solo míralos, como olas en el mar — vienen, y lentamente se van. Eso es todo. Sin esfuerzo. Sin lucha. La puerta siempre ha estado abierta.



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